Según datos recopilados por el World Resources Institute el 15% de la emisiones mundiales corresponde a la ganadería. Tienen en cuenta toda la cadena de la industria agroalimentaria donde se incluye deforestación para pastos y transporte de carne. Ademas habría que sumar el 4% de las emisiones de forma directa a través del gas Metano entérico que expulsan las vacas al hacer el proceso digestivo.
Cada vez siento con más certeza, que el calentamiento global provocado principalmente por la actividad humana, podría paliarse dejando de comer carne, sobre todo carne de vaca. Por una parte desaparecería el Metano y su efecto multiplicador y por otra se evitaría la deforestación. Paralelamente se debería poner en marcha una acción necesaria e irreversible: la de plantar arboles en todas esas miles de hectáreas, antes usadas para pasto.