jueves, 16 de julio de 2026

El consumo de carne y el cambio climático


Según datos recopilados por el World Resources Institute el 15% de la emisiones mundiales corresponde a la ganadería. Tienen en cuenta toda la cadena de la industria agroalimentaria donde se incluye deforestación para pastos y transporte de carne. Ademas habría que sumar el 4% de las emisiones de forma directa a través del gas Metano entérico que expulsan las vacas al hacer el proceso digestivo.

El transporte por carretera total representa aproximadamente el 11,9%; incluyendo todos los camiones pesados, autobuses, coches de gasolina y coches de gasoil. De hecho los coches de gasoil según Our World in Data representa solo una fracción pequeña de este porcentaje.

Intuyo sin embargo, que desde los gobiernos, todo el empeño está puesto en la fabricación de coches eléctricos como medida paliativa ante los vehículos de motor a gasoil y gasolina. ¿Por qué? Me pregunto. ¿Por qué dar prioridad al sector vehículos, cuando el tanto por ciento de contaminación que producen no es en si mismo tan relevante?

Sin embargo no se está haciendo mucho, ni por parte de los gobiernos ni de la población, para evitar la ganadería y toda la industria agroalimentaria donde el tanto por ciento de emisiones es mucho mayor.
Otro dato relacionado que es realmente alarmante es el "Efecto multiplicador" del Metano" (GWP) Potencial de Calentamiento Global.
El Dióxido de Carbono (CO2) que emite un coche permanece cientos de años en la atmósfera pero atrapa el calor de forma poco eficiente. Ahora bien, Una vaca expulsa Metano (CH4). El metano dura mucho menos tiempo en la atmósfera pero es devastador a corto plazo. 

Ahora tengamos en cuenta el factor mencionado antes de pasada, pero que considero primordial reflexionar sobre ello: La deforestación. 

Los arboles es uno de los pilares de la vida, y creo que también la solución directamente más eficaz, económica y ecológica para paliar el calentamiento global.

A la deforestación producida por las grandes extensiones de agricultura destinada a la siembra de cereales para pasto, hay que añadir el daño ecológico que supone utilizar una agricultura no respetuosa con la tierra, como es el uso continuado de pesticidas, herbicidas y todos tipos de abonos nitrogenados contaminando. Todos estos productos en primer lugar envenena al propio cereal y posteriormente, con el paso del tiempo, de manera progresiva, se van contaminando todos los animales que consumen estos cereales y derivados. 

Es tan importante que tomemos consciencia de los efectos desbastadores que este tipo de agricultura deja en la tierra: Se empobrece la calidad de la tierra al matar los microorganismos y todo tipo de vida bajo tierra, puesto que estos productos no discriminan y dañan igualmente los microorganismos e insectos beneficiosos  como las plagas y demás insectos a los que se quieren aniquilar. 

Ademas eliminan especies polinizadoras, envenenan de forma indirecta a aves y anfibios pequeños y mamíferos que se alimentan de insectos contaminados con lo que se produce una ruptura de la cadena alimentaria; la desaparición de insectos afecta de manera drástica las poblaciones de aves que su fuente de alimento son principalmente insectos. 

Cada vez siento con más certeza, que el calentamiento global provocado principalmente por la actividad humana, podría paliarse dejando de comer carne, sobre todo carne de vaca.  Por una parte desaparecería el Metano y su efecto multiplicador y por otra se evitaría la deforestación. Paralelamente se debería poner en marcha una acción necesaria e irreversible: la de plantar arboles en todas esas miles de hectáreas, antes usadas para pasto.

A menudo atravieso gran parte de La Sierra Morena, yendo desde San Nicolás del Puerto, (lugar donde vivo desde hace un año) hasta Carrión de Calatrava (lugar donde está situado mi antiguo hogar). Observo las extensiones tan grande de terreno pastoso, que en sus orígenes  fueron sierra en toda su diversidad y riqueza. Pero lo cierto es que todo terreno llano corre el peligro de ser explotado para el consumo animal y humano. 
En la sierra de Sevilla se da una ganadería menos agresiva, cooperativas locales basan toda su producción en un equilibrio entre la ganadería extensiva en libertad y el cultivo herbáceo evitando una alimentación exclusivamente de piensos industriales externos; este sistema al menos ayuda a limpiar el monte y a regenerar el suelo de la propia dehesas y aunque sigue siendo explotacion animal, al menos gran parte de la vida de esos animales, tienen un trato menos agresivos.

Mientras conduzco y observo la vastedad de estos paisajes en toda su belleza, siento un grito naciendo desde  muy dentro de mi, un grito que parece conectado a la vez con la propia tierra. Ese grito dice:  "Dejad de explotarme, cubrir mi suelo de arboles y todos seremos rescatados del efecto invernadero". Puede parecer sólo un sueño. una ilusión, aunque lo siento como un propósito y una solución real. 
 Un mundo donde no se maltrate a los animales de la manera que se hace ahora: teniéndolos en ganaderías intensivas, con un trato tan sumamente artificial resulta muy agresivo para ellos.  desde que nacen hasta la hora en que son llevados al matadero. 
Si los seres humanos comprendiésemos realmente las consecuencias de comer animales y apostásemos por cambiar eso; sin duda sería un mundo donde la frecuencia vibracional de la propia tierra seria mucho más alta.
 

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