Las palabras son la herramienta que tenemos para expresar desde la escritura. Una puede intentar plasmar su pensar-sentir de manera clara y fiel,aun así,como dijo Krishnamurti,la palabra no es la cosa. Por otro lado cada instante encierra un todo y ese todo desaparece con ese instante. Por ello cada concepto expresado tiene importancia pero a la vez, es algo tan efímero...
lunes, 2 de agosto de 2010
Cielos nubosos y aguas revueltas
"El arte de escuchar" escritos de K
Creo que es muy importante saber cómo escuchar. Si saben cómo escuchar, llegarán inmediatamente a la raiz de la cuestión. Si escuchan el sonido puro, tienen inmediato contacto con su belleza. Similarmente, si supieran cómo escuchar lo que se dice, alcanzarían una compensión inmediata. escuchar es concentrar completamente la atención. Piensan que la atención es fatigosa, que aprender a concentrarse es un proceso gastado. pero si realmente saben cómo escuchar, la atención no es difícil, y descubrirán que llegan al centro de la cuestión inmediatamente, con un estado de alerta extraordinario.
la mayoría no oescucha realmente. nos distraen los ruidos externos, o tenemos algún prejuicio, algún sesgo que deforma la mente y eso nos impide realmetne escuchar lo que se dice. Esto ocurre generalemente en los ancianos, porque tienen una larga serie de logros y fracasos tras ellos; son alguien o no son nadie en el mundo, y es muy difícil penetrar en las capas de sus fórmulas, sus preconcepciones. Sus imaginaciones, sus condicionamientos, sus sentidos de logros no les permitn que penetre lo que se dice. Pero si sabemos cómo escuchar, si podemos hacerlo sin ninguna barrera, sin ninguna interpretación, simplemente escuchar como lo harían con el canto de un ave en la mañana, entonces escuchar es algo extraordinario, especialemtne cuando se dice algo verdadero. Tal vez no nos guste, tal vez nos resistamos instintivamente; pero si podemos realmente escuchar verdaderametne libera a la mente, desprja la carga de muchos años de fracasos, de éxitos, de deseos.
Saben lo que es la propaganda, ¿verdad? Es propagar, sembrar o repetir constantemente una idea. Así es como el propagandista, el político, el lider religioso implanta en sus mentes lo que quieren que crean. También en este preoceso está implicado el escuchar. Esas personas repitan constantemente lo que deben hacr, los libreos que deben leer, a quién deben seguir, qué ikeas son correctas y cuáles están equivocadas, y esta constante repetición deja una marca en sus mentes. Aun si no escucharn conscientemetne, se implantan en ustedes, y ése es el propósito de la propaganda. Pero como ven, la propaganda es simplemtne un interés creado, no les trae la verdad que comprenden de inmediato cuando realmente escuchab, cuando ponen atención sin esfuerzo.
Ahora ustedes me escuhadn a mí; no están haciendo un esfuerzo de poner atención, sino simplemente escuchan; y si hay verdad en lo que escuchan, descubrirám un notable cambio que ocurre en ustedes, un camio que no fuepremeditado ni deseado, una transformación, una completa revolución en donde solo la verdad es maestra, y no la creaciones de sus mentes. Si me permiten decirlo, deberían escuchar todo de esta manera, no sólo lo que yo digo, sino a los demas, a las aves, al silbido de una locomotora, al ruido del autobús que pasa. Descubrirán que mientras más escuchan todo, mayor rs el silencio, y que ese silencio no se interrumpe por el ruido. Sólo cuando se resisten a algo, cuando ponen una barrera entre ustedes y lo que no quieren escuchaar, sólo entonces hay lucha.
la mayoría no oescucha realmente. nos distraen los ruidos externos, o tenemos algún prejuicio, algún sesgo que deforma la mente y eso nos impide realmetne escuchar lo que se dice. Esto ocurre generalemente en los ancianos, porque tienen una larga serie de logros y fracasos tras ellos; son alguien o no son nadie en el mundo, y es muy difícil penetrar en las capas de sus fórmulas, sus preconcepciones. Sus imaginaciones, sus condicionamientos, sus sentidos de logros no les permitn que penetre lo que se dice. Pero si sabemos cómo escuchar, si podemos hacerlo sin ninguna barrera, sin ninguna interpretación, simplemente escuchar como lo harían con el canto de un ave en la mañana, entonces escuchar es algo extraordinario, especialemtne cuando se dice algo verdadero. Tal vez no nos guste, tal vez nos resistamos instintivamente; pero si podemos realmente escuchar verdaderametne libera a la mente, desprja la carga de muchos años de fracasos, de éxitos, de deseos.
Saben lo que es la propaganda, ¿verdad? Es propagar, sembrar o repetir constantemente una idea. Así es como el propagandista, el político, el lider religioso implanta en sus mentes lo que quieren que crean. También en este preoceso está implicado el escuchar. Esas personas repitan constantemente lo que deben hacr, los libreos que deben leer, a quién deben seguir, qué ikeas son correctas y cuáles están equivocadas, y esta constante repetición deja una marca en sus mentes. Aun si no escucharn conscientemetne, se implantan en ustedes, y ése es el propósito de la propaganda. Pero como ven, la propaganda es simplemtne un interés creado, no les trae la verdad que comprenden de inmediato cuando realmente escuchab, cuando ponen atención sin esfuerzo.
Ahora ustedes me escuhadn a mí; no están haciendo un esfuerzo de poner atención, sino simplemente escuchan; y si hay verdad en lo que escuchan, descubrirám un notable cambio que ocurre en ustedes, un camio que no fuepremeditado ni deseado, una transformación, una completa revolución en donde solo la verdad es maestra, y no la creaciones de sus mentes. Si me permiten decirlo, deberían escuchar todo de esta manera, no sólo lo que yo digo, sino a los demas, a las aves, al silbido de una locomotora, al ruido del autobús que pasa. Descubrirán que mientras más escuchan todo, mayor rs el silencio, y que ese silencio no se interrumpe por el ruido. Sólo cuando se resisten a algo, cuando ponen una barrera entre ustedes y lo que no quieren escuchaar, sólo entonces hay lucha.
domingo, 4 de julio de 2010
La pasión en el viajero
Desde unos años acá lo que más me place leer son libros de viajes. Mientras leo, se que no soy más que una viajera sedentaria gozando a través de los pies y las impresiones de otros. Seres aventureros, que se atrevieron a vivir eso que les empujaba desde dentro. Aun así, cada vez que tengo en mis manos un libro de viaje se produce en mi una mezcla de emoción, alegría y nostalgia a la vez que un gran interés y curiosidad por ir descubriendo esos paisajes lejanos, esas relaciones con las personas que encontraron en sus caminos, esas culturas a veces tan diferentes a donde una se ha criado, esas estructuras sociales etc.
Cuando leo unos de estos libros, me siento fácilmente transportada a esos lugares y situaciones que se van sucediendo.Voy viviendo con cada frase producida a través de esa sensibilidad, respeto y amor con que describen los paisajes, las personas y las sociedades.
Recuerdo un libro titulado “Desde el Lago del Cielo” No cabía duda que ese chico tenía un cerebro sumamente despierto y atento y que su corazón estaba lleno de tal sensibilidad y amor que era capaz de captar toda la belleza que iba apareciendo a su alrededor. Esa belleza que surge del saber apreciar la tristeza en unos ojos, la sonrisa en una leve expresión, el descubrir esa pequeña flor a orilla del camino, ese pájaro que canta posado en la rama de cualquier árbol, que observa la forma sin forma de las nubes, que capta el dolor acumulado en una cara de expresión agriada, que ve y comprende la pobreza, la suciedad, y el desamparo, que ve donde se esconde el miedo y la envidia en un ser humano, que percibe los contornos de las montañas y los diferentes colores que encuentra en su camino. La suyas eran palabras llenas de respeto, seguramente producidas por inteligentes reflexiones y una mente fresca y clara.
Cuando leo unos de estos libros, me siento fácilmente transportada a esos lugares y situaciones que se van sucediendo.Voy viviendo con cada frase producida a través de esa sensibilidad, respeto y amor con que describen los paisajes, las personas y las sociedades.
Recuerdo un libro titulado “Desde el Lago del Cielo” No cabía duda que ese chico tenía un cerebro sumamente despierto y atento y que su corazón estaba lleno de tal sensibilidad y amor que era capaz de captar toda la belleza que iba apareciendo a su alrededor. Esa belleza que surge del saber apreciar la tristeza en unos ojos, la sonrisa en una leve expresión, el descubrir esa pequeña flor a orilla del camino, ese pájaro que canta posado en la rama de cualquier árbol, que observa la forma sin forma de las nubes, que capta el dolor acumulado en una cara de expresión agriada, que ve y comprende la pobreza, la suciedad, y el desamparo, que ve donde se esconde el miedo y la envidia en un ser humano, que percibe los contornos de las montañas y los diferentes colores que encuentra en su camino. La suyas eran palabras llenas de respeto, seguramente producidas por inteligentes reflexiones y una mente fresca y clara.
El último matriarcado
Un día buscando en la seción de libros de viajes en la biblioteca de C. Real; me llamó la atención un titulo: El último matriarcado. Estaba escrito por el periodista argentino Ricardo Coler. Él quería conocer como era realmente una sociedad matriarcal y viajo hasta el Loshui, una región perteneciente a China donde viven los Mosuo. Según el autor no es una sociedad inculta ni para nada embrutecida. Son personas refinadas y de buen gusto en el vestir y demás y desde luego son sumamente prácticos y pacíficos.
El motivo por el que escribo esto no es porque crea que toda sociedad deba tener como modelo esa forma de sociedad, aunque si que podríamos aprender mucho de ella. Escribo porque quiero contribuir a romper la rigidez y el conservadurismo; el creer que lo mejor es siempre lo de uno. Argumentando también que como las cosas siempre han sido así, así deben seguir; a pesar de que no se le vea el sentido y la cosa se esté yendo al traste, porque no hay coherencia suficiente para seguir manteniendo esos valores, costumbres y reglas caducas y obsoleta
Creo que como toda sociedad esta de las personas Mosuo también tiene sus rarezas, sus rigideces y sus condicionamientos absurdos. Pero como dice Ricardo es una sociedad donde no les hace falta discursos morales para sostenerse. Se sostiene muy sólidamente porque viven de la forma que realmente quieren vivir sus habitantes, tanto hombres como mujeres. Se puede argumentar que lo aceptan y lo quieren por estar condicionados a esta estructura de familias y de costumbres, pero esto no es del todo cierto. Puesto que bajo el régimen de Maho estuvieron forzados a cambiar esa forma de sociedad matriarcal aunque no lo consiguieron. En cambio sí sucedió que muchos de los hombres que estaban allí bajo la orden de Maho con el propósito de deshacer el matriarcado, decidieron quedarse en loshui y formar parte de su esa sociedad.
Me resultaba algo chocante al leerlo que para los hombres fuera un castigo tener que irse a vivir con una mujer ajena a él, no entendía por qué tenían que formar una nueva familia con una mujer extraña si ya tenía la suya, donde se había criado y todos sus miembros estaban compuesto por personas que compartían la misma sangre. No es que formaran pareja y tuvieran relaciones sexuales entre la familia, no. Solo que el hecho de tener relaciones sexuales no significaba que tuvieran que irse a vivir juntos. Aquí el padre como tal existe. Los hijos son criados por toda la familia compuesta por la madre de la matriarca, la matriarca, que normalmente era la hija mayor sus hij@s y hermanos.
Me hizo mucha gracia cuando lei que uno de los hombre que por razones no habituales se fue a vivir a la casa de la mujer con quien había mantenido relación estable le dijo a Ricardo: “La verdad que quiero a estas chic@s casi igual que a mis sobrin@s” (refiriéndose a las hijas que habían nacido de las relaciones amorosas que había tenido con esa matriarca).
Y como mujer practica, ordenada y amante de una sociedad sin violencia, siento afinidad por esta sociedad gobernada por mujeres donde cada miembro tiene sus funciones sin imposiciones y los trabajos se realizan con eficacia primordial bajo la tutoría de las mujeres y la fuerza física de los hombres es buenamente utilizada.
Del Libro de Ricardo Coler: “El Reino de las mujeres.” El Último Matriarcado
“Que un sistema tenga mas adeptos no implica que el otro sea imposible y perfectamente puede decirse: no toda la humanidad vive bajo un régimen patriarcal. No importan las proporciones, lo cierto es que no hay un solo sistema. El patriarcado no le es esencial al ser humano y la experiencia Mosuo marca que hay otras formas posibles y que ellas no significan el fin de la sociedad, la ausencia de ley o la desintegración de lo que en el interior de esa sociedad significa una familia. Por cierto, en el matriarcado , la institución familiar parece más sólida y vital que la occidental. Es lo que impresiona al ver que no les hace falta discursos morales para sostenerla.
En el matriarcado el desdén por la violencia y por la acumulación tonta de dinero hace parecer la vida más amable y llevadera.
En el resto del planeta los hombres ocupan, por amplia mayoría, los lugares de decisión y los puestos de poder. no es así entre los Mosuo. En Loshui, la propiedad está siempre en manos de la mujer, llegado el momento, solo pueden heredar las hijas. ellas son dueñas de hacer y deshacer a su antojo. en la aldea no hay dama que carezca de oportunidades, que no sea digna de consideración o que se encuentre sometida al arbitrio de la sociedad. Aquí es imposible dirigirse a un hombre para interrogarle y reclamarle reconocimiento o trato igualitario. El macho de la comunidad es un macho sin autoridad, subalterno y dominado. En cuestiones de poder, dentro del ámbito familiar, los varones ocupan siempre un lugar inferior. Por eso, si a alguna mujer se le ocurriera querer protestar, buscar reivindicarse frente a los ojos de un hombre, se vería en el aprieto de una situación sin sentido. Esto implica que aquí no hay quien necesite liberarse por su condición de mujer. son y fueron libres desde siempre. Lo que ocurre en la sociedad matriarcal es producto de una cultura donde la condición femenina se impone sin restricciones masculinas.
Pero una sociedad con el poder en mandos de las mujeres no es exactamente el reverso de una sociedad con el poder en manos de los hombres.
Además de implicar la matrilinealidad y la matrilocalidad se necesita una actitud ; se tiene que notar quien tiene el mando y no basta con que las relaciones entre hombre y mujeres sean igualitarias. Cuando la sociedad es realmente una sociedad matriarcal, se siente el peso de la jerarquía femenina en la vida cotidiana.
El motivo por el que escribo esto no es porque crea que toda sociedad deba tener como modelo esa forma de sociedad, aunque si que podríamos aprender mucho de ella. Escribo porque quiero contribuir a romper la rigidez y el conservadurismo; el creer que lo mejor es siempre lo de uno. Argumentando también que como las cosas siempre han sido así, así deben seguir; a pesar de que no se le vea el sentido y la cosa se esté yendo al traste, porque no hay coherencia suficiente para seguir manteniendo esos valores, costumbres y reglas caducas y obsoleta
Creo que como toda sociedad esta de las personas Mosuo también tiene sus rarezas, sus rigideces y sus condicionamientos absurdos. Pero como dice Ricardo es una sociedad donde no les hace falta discursos morales para sostenerse. Se sostiene muy sólidamente porque viven de la forma que realmente quieren vivir sus habitantes, tanto hombres como mujeres. Se puede argumentar que lo aceptan y lo quieren por estar condicionados a esta estructura de familias y de costumbres, pero esto no es del todo cierto. Puesto que bajo el régimen de Maho estuvieron forzados a cambiar esa forma de sociedad matriarcal aunque no lo consiguieron. En cambio sí sucedió que muchos de los hombres que estaban allí bajo la orden de Maho con el propósito de deshacer el matriarcado, decidieron quedarse en loshui y formar parte de su esa sociedad.
Me resultaba algo chocante al leerlo que para los hombres fuera un castigo tener que irse a vivir con una mujer ajena a él, no entendía por qué tenían que formar una nueva familia con una mujer extraña si ya tenía la suya, donde se había criado y todos sus miembros estaban compuesto por personas que compartían la misma sangre. No es que formaran pareja y tuvieran relaciones sexuales entre la familia, no. Solo que el hecho de tener relaciones sexuales no significaba que tuvieran que irse a vivir juntos. Aquí el padre como tal existe. Los hijos son criados por toda la familia compuesta por la madre de la matriarca, la matriarca, que normalmente era la hija mayor sus hij@s y hermanos.
Me hizo mucha gracia cuando lei que uno de los hombre que por razones no habituales se fue a vivir a la casa de la mujer con quien había mantenido relación estable le dijo a Ricardo: “La verdad que quiero a estas chic@s casi igual que a mis sobrin@s” (refiriéndose a las hijas que habían nacido de las relaciones amorosas que había tenido con esa matriarca).
Y como mujer practica, ordenada y amante de una sociedad sin violencia, siento afinidad por esta sociedad gobernada por mujeres donde cada miembro tiene sus funciones sin imposiciones y los trabajos se realizan con eficacia primordial bajo la tutoría de las mujeres y la fuerza física de los hombres es buenamente utilizada.
Del Libro de Ricardo Coler: “El Reino de las mujeres.” El Último Matriarcado
“Que un sistema tenga mas adeptos no implica que el otro sea imposible y perfectamente puede decirse: no toda la humanidad vive bajo un régimen patriarcal. No importan las proporciones, lo cierto es que no hay un solo sistema. El patriarcado no le es esencial al ser humano y la experiencia Mosuo marca que hay otras formas posibles y que ellas no significan el fin de la sociedad, la ausencia de ley o la desintegración de lo que en el interior de esa sociedad significa una familia. Por cierto, en el matriarcado , la institución familiar parece más sólida y vital que la occidental. Es lo que impresiona al ver que no les hace falta discursos morales para sostenerla.
En el matriarcado el desdén por la violencia y por la acumulación tonta de dinero hace parecer la vida más amable y llevadera.
En el resto del planeta los hombres ocupan, por amplia mayoría, los lugares de decisión y los puestos de poder. no es así entre los Mosuo. En Loshui, la propiedad está siempre en manos de la mujer, llegado el momento, solo pueden heredar las hijas. ellas son dueñas de hacer y deshacer a su antojo. en la aldea no hay dama que carezca de oportunidades, que no sea digna de consideración o que se encuentre sometida al arbitrio de la sociedad. Aquí es imposible dirigirse a un hombre para interrogarle y reclamarle reconocimiento o trato igualitario. El macho de la comunidad es un macho sin autoridad, subalterno y dominado. En cuestiones de poder, dentro del ámbito familiar, los varones ocupan siempre un lugar inferior. Por eso, si a alguna mujer se le ocurriera querer protestar, buscar reivindicarse frente a los ojos de un hombre, se vería en el aprieto de una situación sin sentido. Esto implica que aquí no hay quien necesite liberarse por su condición de mujer. son y fueron libres desde siempre. Lo que ocurre en la sociedad matriarcal es producto de una cultura donde la condición femenina se impone sin restricciones masculinas.
Pero una sociedad con el poder en mandos de las mujeres no es exactamente el reverso de una sociedad con el poder en manos de los hombres.
Además de implicar la matrilinealidad y la matrilocalidad se necesita una actitud ; se tiene que notar quien tiene el mando y no basta con que las relaciones entre hombre y mujeres sean igualitarias. Cuando la sociedad es realmente una sociedad matriarcal, se siente el peso de la jerarquía femenina en la vida cotidiana.
miércoles, 23 de junio de 2010
Agradable encuentro
Ayer mientras esperaba en la cola de mercadona, charo y yo empezamos a hablar. Nunca nos habíamos visto, aun así quedamos para visitar la laguna Taraje y sus alrededores.
El pueblo donde nací es una gran llanura situado a poca distancia del un tramo del rio Gualdaquivir.Este rió es vecino de grandes terrenos de marismas :En sus tiempos eran tierras bañadas por el agua del río y se solia sembrar arroz. Ahora son grandes extensiones de monocultivo o bicultivo.
Fuera de l pueblo la zona llamada campo sigue siendo llanura.Excepto el llamado monte Gibalbin que es una zona de monte bajo, formado por muchos cerros de formas redondeada donde crecían chaparro, acebuches,lentiscos y carrascas.
Hace mucho tiempo que el monte fue convirtiendose en campo de labranza, cultivado de cereal, olivares y viñedos. Muchos de los propietarios de estas pequenas parcelas vivian en esas tierras y sembraban pequeños huertos de donde procedia gran parte de los alimentos que tenian para comer toda la familia.
Algunos terratenientes poseian grandes extensiones de estas tierras que eran habitadas y cuidadas por otras personas que se les llamaban guardeces. A esta familia se les ofrecia una casita en la zona de monte.
En una de estas casas nacio y vivio hasta la llegada de la adolescencia Charo. Fue por eso que ella me dijo cuando la conocí que en Lebrija tambien hay monte y ella me lo iba a enseñar.
Senti mucha acuriosidad, pues me habian dicho que Gibalbin estaba todo desmontado y convertido mas o menos en zona residencial: parcelas con chalet y zonas ajardinada.
El primer lugar que me mostró fue la laguna Taraje. Esta laguna es propiedad de los Osborne, pero la pueblan muchos tipos de aves y patos. Es también un lugar de refugio y zona de descanso para muchas aves migratorias hacen allí una de sus paradas para recuperrar fuerzas y seguir su camino.Me dio mucha alegria estar en un lugar tan hermoso y tan cerca de donde viven mis padres; eso sí, tuvimos que saltarnos para poder visitarla, a Charo la conocen y por eso ella acepto saltar. La laguna estaba rodeada de hermosos lentiscos y el suelo estaba cubierto de matagallo, una planta pinchuda que hacia algo complicado el andar por ahí, tambien había muchas centaura menor con sus lindas florecillas rosas aun frescas.
Fuera de la laguna y sus alrededor el monte estaba efectiva mente desmontado; a excepción de las cimas donde los tractores no lo tienen facil para labrar la tierra. ¡Menos mal!.
El paisaje resultaba curioso con todos esos cerros redondos vestido de amarillo con crestas verdes pobladas de lentiscos y carrascas.
Cuando charo me enseñó la casa donde había nacido. Mi atención fue dirigida inmediatamente a un hermosisimo y majestuoso eucalipto de al menos 300 años. “siempre estubo ahí” me comento ella al percibir mi gran admiración.
Desde una gran roca de la que charo dijo que por su cara frontal( imposible de ver desde donde estábamos) es una pequeña cueva divisé sorprendida la hilera de arboles que indicaba la presencia del un río. Al señalarlo con alegría ella me dice con toda normalidad: “ si claro, es el Salado, ahora tiene poca agua, pero este otoño iba lleno”. Desde allí me mostró tramos donde se podia divisar algo del agua que aun conservaba. “Si quiere te puedo llevar a verlo, aunque nos tenemos que dar prisa para que no se nos haga la noche” ¡ Claro que quiero verlo!
Le pregunté si le daba miedo estar allí de noche. Me dijo que no le hacia gracia, porque podía tener problemas para salir del monte, pues hacia muchisimo tiempo que no habia ido hasta el río sola y no recordaba del todo el camino.
Nos pusimos en marcha, primero subimos el monte donde ella de pequeña lo conocía como la palma de su mano y me contó lo feliz que se sentía jugando y saltando por todo él. Era un monte con su cresta bien poblada de hermosos lentiscos donde muchisimos pajarillos sintiéndose protegidos entre tanto ramajes agradecían a la vida con sus lindos cantos. En un rincón de la subida había unas hermosas peñas. Me quedé unos minutos en silencio, el aire limpio soplaba levemente;se percibía una energía de gran calma y fuerza; desee quedarme, sin tiempo.Charo me dijo que teníamos que darnos prisa o no llegaríamos al río. Ella estaba contenta de mostrarme, pero quería que viera todo. Yo más que verlo necesitaba sentirlo, mirarlo, vivirlo;sin tiempo ni prisa. Pero faltaba poco para el atardecer y el río quedaba algo largo.
Nos pusimos en marcha. Visitamos el Cerro gordo que igual que el anterior, estaba poblado por hermosos lentiscos su hermosa cresta. Mas adelante nos encontramos Peñasandia, otro cerro de forma redondeada y adornado con un precioso risco donde el sol del atardecer en su bajada reflejaba sus rayos cubriéndolo de tonalidades rojizas y violáceas. Aunque de gran sencillez y carente de exuberancia estaba provisto de gran belleza y observarlo era un regalo para los sentidos.Desde allí fue desde donde ví un río,¡tenia la estructura de un río real, y qué estructura tan hermosa!En sus bordes estaba formado por piedras calizas de formas irregulares y en sus bases piedras lisas de gran tamaño de color negro muchas de ellas. Me produjo mucho0 goce descubrir ese río en ese lugar; era como haber descubierto un tesoro. Por si fuera pocas las sorpresas que me proporcionó la naturaleza, en ese humilde lugar de la tierra había también un pequeño manantial, tenía el tamaño y forma de un barreño, pero era hermoso ver como el agua brotaba del suelo y la fuerza de la tierra hacía que las minúsculas priedrecitas flotara en esa agua transparente y algo salada, (debe ser el motivo por el que se le llama a ese río “El Salado”). No pude resistir la tentación de quitarme la ropa y entrar en ese pequeño barreño natural y regar el cuerpo con el agua que me ofrecía. No se si sería las moléculas de sal con las que comparte espacio sus aguas, pero su tacto era como la seda y la piel la dejó suave y fresca.
El pueblo donde nací es una gran llanura situado a poca distancia del un tramo del rio Gualdaquivir.Este rió es vecino de grandes terrenos de marismas :En sus tiempos eran tierras bañadas por el agua del río y se solia sembrar arroz. Ahora son grandes extensiones de monocultivo o bicultivo.
Fuera de l pueblo la zona llamada campo sigue siendo llanura.Excepto el llamado monte Gibalbin que es una zona de monte bajo, formado por muchos cerros de formas redondeada donde crecían chaparro, acebuches,lentiscos y carrascas.
Hace mucho tiempo que el monte fue convirtiendose en campo de labranza, cultivado de cereal, olivares y viñedos. Muchos de los propietarios de estas pequenas parcelas vivian en esas tierras y sembraban pequeños huertos de donde procedia gran parte de los alimentos que tenian para comer toda la familia.
Algunos terratenientes poseian grandes extensiones de estas tierras que eran habitadas y cuidadas por otras personas que se les llamaban guardeces. A esta familia se les ofrecia una casita en la zona de monte.
En una de estas casas nacio y vivio hasta la llegada de la adolescencia Charo. Fue por eso que ella me dijo cuando la conocí que en Lebrija tambien hay monte y ella me lo iba a enseñar.
Senti mucha acuriosidad, pues me habian dicho que Gibalbin estaba todo desmontado y convertido mas o menos en zona residencial: parcelas con chalet y zonas ajardinada.
El primer lugar que me mostró fue la laguna Taraje. Esta laguna es propiedad de los Osborne, pero la pueblan muchos tipos de aves y patos. Es también un lugar de refugio y zona de descanso para muchas aves migratorias hacen allí una de sus paradas para recuperrar fuerzas y seguir su camino.Me dio mucha alegria estar en un lugar tan hermoso y tan cerca de donde viven mis padres; eso sí, tuvimos que saltarnos para poder visitarla, a Charo la conocen y por eso ella acepto saltar. La laguna estaba rodeada de hermosos lentiscos y el suelo estaba cubierto de matagallo, una planta pinchuda que hacia algo complicado el andar por ahí, tambien había muchas centaura menor con sus lindas florecillas rosas aun frescas.
Fuera de la laguna y sus alrededor el monte estaba efectiva mente desmontado; a excepción de las cimas donde los tractores no lo tienen facil para labrar la tierra. ¡Menos mal!.
El paisaje resultaba curioso con todos esos cerros redondos vestido de amarillo con crestas verdes pobladas de lentiscos y carrascas.
Cuando charo me enseñó la casa donde había nacido. Mi atención fue dirigida inmediatamente a un hermosisimo y majestuoso eucalipto de al menos 300 años. “siempre estubo ahí” me comento ella al percibir mi gran admiración.
Desde una gran roca de la que charo dijo que por su cara frontal( imposible de ver desde donde estábamos) es una pequeña cueva divisé sorprendida la hilera de arboles que indicaba la presencia del un río. Al señalarlo con alegría ella me dice con toda normalidad: “ si claro, es el Salado, ahora tiene poca agua, pero este otoño iba lleno”. Desde allí me mostró tramos donde se podia divisar algo del agua que aun conservaba. “Si quiere te puedo llevar a verlo, aunque nos tenemos que dar prisa para que no se nos haga la noche” ¡ Claro que quiero verlo!
Le pregunté si le daba miedo estar allí de noche. Me dijo que no le hacia gracia, porque podía tener problemas para salir del monte, pues hacia muchisimo tiempo que no habia ido hasta el río sola y no recordaba del todo el camino.
Nos pusimos en marcha, primero subimos el monte donde ella de pequeña lo conocía como la palma de su mano y me contó lo feliz que se sentía jugando y saltando por todo él. Era un monte con su cresta bien poblada de hermosos lentiscos donde muchisimos pajarillos sintiéndose protegidos entre tanto ramajes agradecían a la vida con sus lindos cantos. En un rincón de la subida había unas hermosas peñas. Me quedé unos minutos en silencio, el aire limpio soplaba levemente;se percibía una energía de gran calma y fuerza; desee quedarme, sin tiempo.Charo me dijo que teníamos que darnos prisa o no llegaríamos al río. Ella estaba contenta de mostrarme, pero quería que viera todo. Yo más que verlo necesitaba sentirlo, mirarlo, vivirlo;sin tiempo ni prisa. Pero faltaba poco para el atardecer y el río quedaba algo largo.
Nos pusimos en marcha. Visitamos el Cerro gordo que igual que el anterior, estaba poblado por hermosos lentiscos su hermosa cresta. Mas adelante nos encontramos Peñasandia, otro cerro de forma redondeada y adornado con un precioso risco donde el sol del atardecer en su bajada reflejaba sus rayos cubriéndolo de tonalidades rojizas y violáceas. Aunque de gran sencillez y carente de exuberancia estaba provisto de gran belleza y observarlo era un regalo para los sentidos.Desde allí fue desde donde ví un río,¡tenia la estructura de un río real, y qué estructura tan hermosa!En sus bordes estaba formado por piedras calizas de formas irregulares y en sus bases piedras lisas de gran tamaño de color negro muchas de ellas. Me produjo mucho0 goce descubrir ese río en ese lugar; era como haber descubierto un tesoro. Por si fuera pocas las sorpresas que me proporcionó la naturaleza, en ese humilde lugar de la tierra había también un pequeño manantial, tenía el tamaño y forma de un barreño, pero era hermoso ver como el agua brotaba del suelo y la fuerza de la tierra hacía que las minúsculas priedrecitas flotara en esa agua transparente y algo salada, (debe ser el motivo por el que se le llama a ese río “El Salado”). No pude resistir la tentación de quitarme la ropa y entrar en ese pequeño barreño natural y regar el cuerpo con el agua que me ofrecía. No se si sería las moléculas de sal con las que comparte espacio sus aguas, pero su tacto era como la seda y la piel la dejó suave y fresca.
jueves, 3 de junio de 2010
El eucalípto
Muchas veces he oído hablar muy negativamente de los eucaliptos. Muchas de las personas gallegas tienen un sentimiento de rechazo hacia ese hermoso árbol. Se han talados muchisimos bosques autóctonos de castaños o carballos para poner en su lugar eucaliptos o pinos. Arboles de crecimiento rápido que se ajusta más a este ritmo de vida donde todo tiene que hacerse rápido. No se respeta el tiempo necesario para que todo se de de forma natural.
Todo requiere su tiempo. Pero en este mundo que hemos creado entre todos, prevalece la rapidez y el tener, en vez del gozar con lo que se hace y el utilizar los recursos con verdadera y autentica consciencia. No está generalizada una consciencia por la tierra que nos sostiene, y nos aporta toda la materia prima, que realmente necesitamos.
Por otra parte, aunque unido, está la carencia de un autentico amor por la tierra. Apreciamos y valoramos todo lo que conocem0s, dependiendo de aquello que de manera personal nos aportan cosas que queremos poseer.
Un día viajaba en el tren sentada al lado de unas personas que no paraban de hablar de manera frívola y sentenciera. Al pasar por un lugar donde se erigían tres hermosos eucaliptos, alguien de alrededor iso alución a ellos; mi compañera de asiento enseguida comenta: "eucaliptos, no entiendo porque lo plantan si son horribles, son muy venenosos y encima dicen que destroza el suelo, deberían de exterminarlos". Lo dijo con un gran desprecio.
sentí tristeza. Toda esa energía maligna proyectada al espacio. Esa carencia de sensibilidad por la belleza, por la vida.
Ese hermoso árbol de grisáceo y liso tronco y esas puntiagudas hojas que tan bonitas bailan al viento cuando el aire se pasea entre sus hojas, es una especie más de esta fructífera tierra. No es ni mas ni menos importante que ningún otro árbol. Es un árbol con unas características determinadas. Como todo lo que de la tierra brota, es necesario allí donde nace de forma natural
Todo requiere su tiempo. Pero en este mundo que hemos creado entre todos, prevalece la rapidez y el tener, en vez del gozar con lo que se hace y el utilizar los recursos con verdadera y autentica consciencia. No está generalizada una consciencia por la tierra que nos sostiene, y nos aporta toda la materia prima, que realmente necesitamos.
Por otra parte, aunque unido, está la carencia de un autentico amor por la tierra. Apreciamos y valoramos todo lo que conocem0s, dependiendo de aquello que de manera personal nos aportan cosas que queremos poseer.
Un día viajaba en el tren sentada al lado de unas personas que no paraban de hablar de manera frívola y sentenciera. Al pasar por un lugar donde se erigían tres hermosos eucaliptos, alguien de alrededor iso alución a ellos; mi compañera de asiento enseguida comenta: "eucaliptos, no entiendo porque lo plantan si son horribles, son muy venenosos y encima dicen que destroza el suelo, deberían de exterminarlos". Lo dijo con un gran desprecio.
sentí tristeza. Toda esa energía maligna proyectada al espacio. Esa carencia de sensibilidad por la belleza, por la vida.
Ese hermoso árbol de grisáceo y liso tronco y esas puntiagudas hojas que tan bonitas bailan al viento cuando el aire se pasea entre sus hojas, es una especie más de esta fructífera tierra. No es ni mas ni menos importante que ningún otro árbol. Es un árbol con unas características determinadas. Como todo lo que de la tierra brota, es necesario allí donde nace de forma natural
SOY, CUANDO NO SOY
Voy caminando por un viejo camino en una noche de luna nueva. La oscuridad es tan intensa que casi no se puede percibir el suelo que piso.
En mi mente surge algún que otro pensamiento de temor; son de naturaleza tan vaga que una sigue adentrandose en él.
Una suave brisa acaricia todo el espacio. A lo largo del primer tramo del camino se oye a lo lejos leves ladridos de perros. Aunque la carretera no pasa muy lejos, no transita coche alguno. Reina el silencio.
Veo sin lugar a dudas que en una ha habido un despertar (no se si más grande o más pequeño, no importa). Desde aquí la vida es otra cosa. No hay que buscar un sentido, la propia vida ya lo es todo. ¡Tiene tanto sentido el estar vivo! Cada momento es único y no está vació, sino lleno. Lleno de quietud y de silencio. Un silencio desde donde todo lo que en la vida va surgiendo es percibido de una manera nueva, diferente, como con espacio, claridad, entendimiento.
Desde ese espacio surge la vida en toda su diversidad, y es hermoso.
En este espacio el sentir esta siempre presente, Los sentidos despiertos; los olores se perciben casi con antelación y de manera intensa, da la sensación de que las cosas se ven antes de que la vista se haya fijado en ella, la más leve brisa proporciona caricias de gran intensidad… Una va con la vida, viviendo lo que llega, sin clasificarlo de bueno o de malo. Tantos las situaciones habitualmente llamadas problemática como las clasificadas de “que ilusión” son vividas con la templanza de la sencillez; sin aspavientos ni sentimentalismo. Sin exagerada emoción. Creo que la ausencia de carga personal es lo que hace que este espacio se de. Quizás sea como un estado de templanza. No se que palabra poner, no importa demasiado. De cualquier manera ninguna palabra podrá definir esa realidad.
Al observar de cerca el sufrimiento que empaña los corazones de la mayoría de la humanidad. Los enredados que hesiten en esa mente estrecha perdida en ilusiones, fantasías, heridas, dolor, ira, envidias; Algo sucede en mi, que aunque no me arrastra ni altera me veo envuelta como en un espacio de amor, de comprensión por el mundo.
Una ha descubierto, quizás sorprendida, que si casualmente los ojos se llenan de lágrimas nada tiene que ver con lo personal. No existen ya sentimientos de pérdida o ganancias, ilusiones o fracaso; de triunfos, frustraciones o conquistas.
cuando entra algún pensamiento de esta índole son tan vagos y livianos que no persisten ni arrastra. No tienen fuerza ni poder de alterar ese espacio.
En mi mente surge algún que otro pensamiento de temor; son de naturaleza tan vaga que una sigue adentrandose en él.
Una suave brisa acaricia todo el espacio. A lo largo del primer tramo del camino se oye a lo lejos leves ladridos de perros. Aunque la carretera no pasa muy lejos, no transita coche alguno. Reina el silencio.
Veo sin lugar a dudas que en una ha habido un despertar (no se si más grande o más pequeño, no importa). Desde aquí la vida es otra cosa. No hay que buscar un sentido, la propia vida ya lo es todo. ¡Tiene tanto sentido el estar vivo! Cada momento es único y no está vació, sino lleno. Lleno de quietud y de silencio. Un silencio desde donde todo lo que en la vida va surgiendo es percibido de una manera nueva, diferente, como con espacio, claridad, entendimiento.
Desde ese espacio surge la vida en toda su diversidad, y es hermoso.
En este espacio el sentir esta siempre presente, Los sentidos despiertos; los olores se perciben casi con antelación y de manera intensa, da la sensación de que las cosas se ven antes de que la vista se haya fijado en ella, la más leve brisa proporciona caricias de gran intensidad… Una va con la vida, viviendo lo que llega, sin clasificarlo de bueno o de malo. Tantos las situaciones habitualmente llamadas problemática como las clasificadas de “que ilusión” son vividas con la templanza de la sencillez; sin aspavientos ni sentimentalismo. Sin exagerada emoción. Creo que la ausencia de carga personal es lo que hace que este espacio se de. Quizás sea como un estado de templanza. No se que palabra poner, no importa demasiado. De cualquier manera ninguna palabra podrá definir esa realidad.
Al observar de cerca el sufrimiento que empaña los corazones de la mayoría de la humanidad. Los enredados que hesiten en esa mente estrecha perdida en ilusiones, fantasías, heridas, dolor, ira, envidias; Algo sucede en mi, que aunque no me arrastra ni altera me veo envuelta como en un espacio de amor, de comprensión por el mundo.
Una ha descubierto, quizás sorprendida, que si casualmente los ojos se llenan de lágrimas nada tiene que ver con lo personal. No existen ya sentimientos de pérdida o ganancias, ilusiones o fracaso; de triunfos, frustraciones o conquistas.
cuando entra algún pensamiento de esta índole son tan vagos y livianos que no persisten ni arrastra. No tienen fuerza ni poder de alterar ese espacio.
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