lunes, 3 de abril de 2017

Engañoso reflejo

Creemos en lo que nuestra mente ve como real,  o sea,  su interpretacion de lo que percibe. Pero lo que percibimos con nuestro cerebro limitado ¿ Cómo va a ser lo real de una realidad ilimitada? Por otra parte los animales perciben el mismo mundo nuestro de forma diferente, justo como ellos necesitan verlo para poder vivir en el. ¿No será prepotencia creer que todo es así porque así lo percibimos nosotros? Nuestra visión tiene carencia, por ejemplo no solemos ver la energía de que todo esta   formado,  algunos animales como el tiburon la ven y muchos, como mínimo la persiben.
Los humanos estamos formados de un 82 por ciento de agua y sin embargo nos vemos como seres, tan sólidos...
Los cientificos cuánticos afirman que las moleculas están en continuo movimiento mezcladas unas con otras de cosas diferentes y que hasta que no se les ponen la atención en ella, es como que no toman la forma que vemos.
Parece que estamos en tierra firme, pero la tierra va a esa gran velocidad constantemente girando sobre ella misma y alrrededor del sol... Todo esto, y mucho más, ¿no nos debería hacer cuestionar toda la percepción de este mundo, el cual nos empeñamos en ver tan sólido tanto en forma como en creencias y forma de vida?

viernes, 24 de marzo de 2017

domingo, 12 de febrero de 2017





















Mediados del 2007

Me diagnosticaron un tumor en el ovario derecho, al no quitarse en meses pensaron que era cancer. Me hicieron muchas ecografias y según ellos, cada vez ese diagnostico se hacía más evidente. Así que decidieron hacerme los marcadores tumorales.
La verdad que todo lo que viví fue una bonita y extraordinaria experiencia. donde pude verificar mi no temor a irme de esta vida. También fue bonito lo cerca que me sentia de todas las personas que estaban gravemente enferma o tenian cancer, hizo que se creara en mi una consciencia de comprensión por la enfermedad, la vida y la muerte y por el sufrimiento por el que pasa la mayoría de las personas que están atrvesando una enfermedad de esa magnitud. Aprendí mucho de mi, de mi cuerpo, de la salud y la enfermedad. En todo ese tiempo de pruebas me sorprendia constantemente el verme animada, con serena alegria y con ausencia de miedo.  Tambien me sorprendia la casi total ausencia de pensamientos, ni siquiera relacionado con la enfermedad; tal era mi estado de calma interna. No es que estaba evitando ver la realidad. No, cada vez que tenia que hablar de ella hablaba, cada vez que tenia que ir a hacerme una prueba iba. Recuerdo que casi todas las noches mis manos se iban a la zona de los ovarios y le proporcionaba unas tiernisimas caricias, sentía dentro de mi un real cariño por ese bulto que había nacido en mi ovarío, fuera cancer o un simple tumor benigno. Finalmente cuando fui a por los resultados me sorprendi de nuevo con el poco temor que iba hacia el hospital y con la alegría que vivia cada momento.

A los pocos días de la primera sospecha, de que lo que habia en mi ovario era un tumor maligno, escribí lo siguiente:

" Soy una persona más de la humanidad.
Desde las primeras pruebas entran en mi mente algunos pensamientos timidos y temerosos, como si fueran golondrinas que revolotean asustadas en un setio donde saben no es su lugar.Esos pensamientos eran: " cómo voy a tener cancer" "Yo con cancer, que va" y cosas así.
Pero son tan leves y tienen tan pocas fuerzas, que hasta la letra impresa le da un sentido exagerado y más realidad de la que esos mismos pensamientos tienen.
En casi el mismo instante en el que entra se colocan en una especie de lago calmado, en esa consciencia o estado donde nada tiene demasiada importancia y es una especie de sentir donde todo está donde debe estar.

¿Por qué  no podria contraer cancer? Hay miles de millones de seres que lo padecen.
El sufrir ndividual es una oportunidad que nos brinda la vida para que aprendamos a entrar en él, abrirnos a él . Con ello esa energía se convierte en claridad y nos aporta amplitud de consciencia.

Existen miles de personas sufriendo dolor y miedo por la enfermedad y lo que esta puede conllevar. El miedo tiene tantos disfraces. . .   Pero una máscara solo sirve para tapar la realidad de lo que es.
¿por que temer  el adiós a este mundo ? El fin de un futuro que realmente no existe?

Existe tanto miedo a morir... He descubierto que el miedo al morir es el mismo que el miedo a vivir.  Cuando vamos aprendiendo a abrirnos a la vida a confiar en ella,  entonces no nos   aferramos a ella.
Como ser humano estoy expuesta a la enfermedad, a cualquier situacion miséra que ofrece la vida. Lo que diferencia a los seres humanos es en la manera de abordar los acontecimientos". Podemos cerrarnos y patalear contra lo que esta siendo, o podemos abrirnos y descubrir con curiosidad y confianza.

jueves, 19 de enero de 2017

la mente que cree ser lo que piensa

Por eso"El yo no es una entidad fija, es una corriente, un agua que fluye.
nosotros sentimos que el yo es diferente del pensamiento y la mente. ¿Esta el yo, el pensador, separado del pensamiento? en tal caso, el pensador podria operar sobre el pensamiento. ¿Está el yo separado de sus cualidades. Eliminen el pensamiento y , ¿Donde está el pensador?" Jidu K.

Sentimos que el yo es permanente pero, ¿Acaso no es el yo el resultado del pensamiento? Nuestra mente separa el yo y lo percibe como entidad porque no puede soportar vivir en la impermanencia. El yo siempre es en función de ser (soy maravilloso, soy famoso, voy a ser rico, seré bueno) Todo ello son simples pensamientos que le da sustento. Por eso cuando somos consciente de esa consciencia por la cual y través de ella percibieramos todo, lo personal ya no tiene peso, no nos arrastra.

Si no actuamos desde esa consciencia, sucede que la persona  cree que es, como  piensa que es. Creer que somos lo que pensamos, darle credibilidad a cada pensamiento que nos llega es vivir identificado con el ego, por lo tanto vivimos disociado de lo que realmente somos: esa consciencia desde donde todo se esta manifestando todo este universo.  El único "lugar" desde donde podemos vivir con consciencia  lo que nos va sucediendo en cada instante, es el presente, el eterno AHORA. Porque además no existe nada en otro momento que no sea el ahora. Vivir el ahora es simplemente sentir conscientemente todo aquello "que se siente", que se piensa, estar abierto a lo que quiera que esté sucediendo en ese instante, dentro y fuera del cuerpo.
No intelectualizar o etiquetar el momento, el pensamiento o la emoción. Al etiquetar estamos alejándonos de la verdadera naturaleza de las cosas. Al etiquetar por ejemplo a una persona, al juzgarla o describirla, lo que hacemos es evitar VER a esa persona y de paso, evitar vernos a nosotros mismos a través de lo que vemos en ella.
Estamos acostumbrado a nombrarlo todo, es como si tuviéramos miedo de percibir; porque percibir a veces es muy doloroso. Nos da miedo abrirnos a ese dolor, cuando abrirse a él, es la única manera de esa energía se descargue del sufrir y deje lugar a una energía nueva, con ausencia de resentimiento, dolor o confusión. Si etiquetamos un sentimiento o emoción de buena o mala; no nos permitimos sentir lo que sentimos, reprimimos lo que creemos que no esta bien que se exprese. Al reprimir sólo hacemos crear un conflicto en uno mismo entre lo que se siente y lo que creemos que no deberíamos sentir.
Hay una acción que no es reprimir ni ejecutar lo que se está pensando, es abrirnos a ello y observarlo, sentirlo sin rechazo, ni valoración; sólo estar en él, aprender de él y desde ahí avanzar, llegar al lugar desde donde brotó y desde esa claridad cae, por que a la luz del no autoengaño, no se puede sostener algo tan irreal y efímero como son nuestros pensamientos y emociones. sólo en la mente atemorizada que los crea se sustenta y solidifica.
Vamos por la vida intentando ser lo que no somos, intentando agradar encajar, por miedo a sentirnos rechazados, solos; por eso despues de una discusion donde nuesro ego se ha sentido herido, existe la tendencia a buscar a alguien que nos consuele que nos diga que tenemos razón, que es el  otro/a el/la que esta equivocada/o y así volver a autoengañando, creyendo en esa falsa seguridad del ego.
Se está tan identificado con esa forma de actuar, que la mente se engaña con una maestría de suma sofisticación: proyecta en el otro todo lo que ve en si misma y no le gusta. Le hecha el cubo de basura a la persona que tiene en frente y se autoengaña diciéndose algo como: "ella es una borde, cómo no enfadarse con alguien así", o " se emparanoia, quien puede oír sus pesadas historias" o " es tonto y simple, cómo prestar atención a lo que dice".

Experimento que cuando me abro a esa consciencia silenciosa, al instante de donde surge esa persona hablando; resulta que lo que dice, no es tan importante; lo que importa  es el contacto real que se  establece con ese ser. Ese espacio crea una escucha que al no provenir de la imagen que se tiene de esa persona, al no estar encorsetado por las creencias y las certezas que la mente se ha ido formando a través del tiempo de relación; nos permite Percibir a la otra persona más haya de las palabras.  En este espacio de Unidad, la mente que llamamos personal, no esta actuando; es precisamente la ausencia  de movimientos mentales como: "me cae bien" " me cae mal", "no la puedo soportar" o "es muy divertida, me gusta"- en definitiva, la ausencia de lo personal es lo que hace que se de esa conexión.

jueves, 27 de septiembre de 2012

"Amanecer en el desierto"


Mientras leía el libro de Waris  Dirie: “Amanecer en el desierto” sentía  mucha afinidad con cada frase que iba asimilando. A la vez que surgía una reflexión profunda sobre el sufrimiento de las muchas personas que viven en esas condiciones y sobre todas las desigualdades existentes entre los seres humanos. Sus palabras forman  un testimonio vivo expresado como mucha sutileza, sensibilidad, respeto y belleza.
Nos muestra  su duro pasado,  su infancia vivida en una tribu nómada del desierto somalí.

 En mí  ha habido desde siempre una atracción hacia el desierto y esa forma de vida nómada, casi un sentimiento de nostalgia.

 A veces solemos tener una idea más bien romántica de estos mundos exóticos, diferentes y tan desconocidos en la realidad.

 Es fácil quedarse con la idea que da el director de alguna película, o el criterio de algún autor, con la referencia de alguna noticia o las imágenes de algún documental que intenta enseñarnos lo exótico;  lo vemos así y de manera tan limitada creemos conocer. De esta manera poco objetiva nos entra  como algo apetecible, romántico, curioso.
Creo que nos mostramos poco consciente de lo que vivir con todas esas carencias materiales y de derechos humanos suponen.

Conforme su testimonio iba entrando en mi a través de la lectura una gran compasión y ternura iba ampliando la comprensión: Me venia  la visión de tantos niños con los pies ensangrentados por andar descalzos entre el  árido y abrupto terreno lleno de pinchos y cantos, la visión de los niños observando, con  mirada de lobos hambrientos, el tazón de leche; porque a veces es lo único que tienen para alimentarse durante todo un día; la visión del padre que da una patada a la hija por no haber hecho  bien la tarea, la visión de niños de cuatro años haciendo de pastor en mitad del desierto, de estos niños todo el día trabajando, hambrientos, sucios, harapientos; estos niños a los que se le ha robado el derecho de ser lo que son: niños. Los padres igualmente son victimas de la situación que de alguna manera le ha tocado vivir, condicionados por su lugar de nacimiento.

Dirie  describe los hechos mostrando respeto y ternura hacía las personas de las que se sentía rodeada, a la vez que deja claro reflejo de las carencias de todo tipo que padecía, y del dolor y sufrimiento a los que se veían sometidos a causa de las carencias de enseres necesarios y del sometimiento al que se ven obligadas las niñas y mujeres en esa sociedad, donde al hombre se le valora mucho más y por lo tanto se le da todo el poder incluso sobre ellas;  las mujeres no tiene ni voz ni voto.

En su libro aparece estas frases: “Se puede amar algo profundamente, y sin embargo. no amar todo lo que ello representa”.

En sus palabras deja relucir el gran amor que sentía por su madre y por mucho de la cultura que la envolvió en su infancia. Sentía gran respeto por su padre a pesar de que este era autoritario y la obligaba a hacer cosas que ella no compartía.
Como era habitual, a los seis años le practicaron la circuncisión femenina, nada que ver con la masculina. La extirpación del clítoris y el sierre de la vagina hasta extremos insaludable
A los trece años, como era tradición, la querían casar con un hombre mucho mayor que ella. Waris fue una niña que a pesar de la opresión, conservaba la valentía y su inteligencia no fue apagada. Ella tubo el valor de escapar y llegar hasta Europa.
Cómo es común en todas las personas que llegan de esos países “pobres” en busca de una vida más digna. Pasó muchísimas dificultades y se sintió tremendamente sola. Añorando la parte que amaba y valoraba de todo lo que había dejado y sobre todo a su madre. En cada palabra se siente el tremendo amor y respeto que sentía por su madre.

Lo dañino del enjuiciamiento

Cuando un@ se juzga inconscientemente por no aceptar aspectos "oscuro" de su ser: aspectos que crea desorden y desarmonia en un@ mism@ y su entorno; sucede que en el fondo un@ lo sabe. Lo sabe en un lugar de nuestro ser que es más sutil, más inteligente, pero que no siempre tenemos o queremos tener aceso a él.

Cuando es así la mente prefiere pensar que son los otros los que crea la desarmonia.

Si una persona siente desde la capa más superficial a la más sutil y profunda de su ser, que es una persona valiosa, no le afectará el que otras personas no la perciba así. En realidad sólo nos afecta los enjuiciamientos de otros cuando esos van sincronizado con las críticas que nos hacemos a nosotros mismos. Es imposible que nos pueda dañar algo que no esté en uno; al igual que no nos puede afectar el alcohol que no esté en nuestra sangre por mucho que alguien insistiera en que estamos ebrio.

Es tan importante que las personas no juzguen ni nos juzguemos... las autocríticas son barreras que nos ponemos y nos impide aceptar lo que somos, sin esa cálida aceptación  no podremos cambiar esos aspectos que causan  desarmoniaTratémonos con más cariño, seamos menos exigentes con nosotros mismos, aceptemos que los llamados "errores" forma parte de la vida de los humanos;    estamos abiertos para que ellos nos sirva de trampolín para ver lo que  somos, sin miedo a no ser intachable; después de todo ¿quien lo es? si acaso esos pocos de mente clara, que entre otras cosas, supieron tratarse con la ternura suficiente.

Es tan liberador aceptarnos y mostrarnos tal y como somos... Es muestra de una sana humildad, en ella está la claridad suficiente para que esos aspectos de uno que causan desarmonia, vayan tomando otro rumbo hacia un comportamiento carente de conflicto interno.

En mi misma observé a menudo y a veces sigo observando lo condicionada y adiestrada que está la mente para emitir juicios. La mente se muestra mecánicamente rápida en ello. De ahí la dificultad de dejar de hacerlo, a pesar de que sepamos de lo dañino de esa acción.
 ¡Tengamos la energía suficiente para que nuestros actos no sean mecánicos y así terminar con ese circuito neuronal!